No sé cómo calificarlo exactamente. No sé si atreverme a decir que fue un día importante, una jornada especial, una noche impactante, sorprendente, trascendental o histórica. Todo dependerá del cristal con el que se mire, pero para mí fue un día para guardar en el recuerdo. El domingo 28 de agosto de 2005 fue el día que Robinho debutó en el fútbol español y puso patas arriba el planeta del balón. Aquella tarde me tocó trabajar en Carranza y formé parte del equipo que cubrió el Cádiz-Real Madrid que cerraba la primera jornada de la Liga de las estrellas de la campaña 2005-2006.
Al terreno de juego cadista llegó el Madrid de los galácticos (Ronaldo, Zidane, Beckham, Raúl, Roberto Carlos...). A pesar de la distancia entre los presupuestos de un conjunto blanco plagado de cracks y un Cádiz recién llegado a la categoría, el partido deambulaba por la igualdad hasta que Robinho saltó al campo. Decía mi compañero José Mari Aguilera que el brasileño dio más pedaladas que Armstrong en el Tour de Francia y lo cierto es que la puesta en escena del delantero fue brutal. Aún recuerdo al periodista francés Frederic Hermel (sentado justo a mi espalda) con las manos en la cabeza y gritando que Robinho superaba la mejor versión de Ronaldinho.
El tiempo ha demostrado que se precipitaba y se equivocaba, pero la noche de gloria no se la quita nadie al brasileño. Muestra de ello es que el nombre del delantero fue el que más se repitió en la doble página de entrenadores y zona mixta de la que me hice cargo. Vanderlei Luxemburgo, Casillas, Oli, Víctor Esparrago, Sacchi, Roberto Carlos... fueron algunos de los protagonistas.
Al terreno de juego cadista llegó el Madrid de los galácticos (Ronaldo, Zidane, Beckham, Raúl, Roberto Carlos...). A pesar de la distancia entre los presupuestos de un conjunto blanco plagado de cracks y un Cádiz recién llegado a la categoría, el partido deambulaba por la igualdad hasta que Robinho saltó al campo. Decía mi compañero José Mari Aguilera que el brasileño dio más pedaladas que Armstrong en el Tour de Francia y lo cierto es que la puesta en escena del delantero fue brutal. Aún recuerdo al periodista francés Frederic Hermel (sentado justo a mi espalda) con las manos en la cabeza y gritando que Robinho superaba la mejor versión de Ronaldinho.
El tiempo ha demostrado que se precipitaba y se equivocaba, pero la noche de gloria no se la quita nadie al brasileño. Muestra de ello es que el nombre del delantero fue el que más se repitió en la doble página de entrenadores y zona mixta de la que me hice cargo. Vanderlei Luxemburgo, Casillas, Oli, Víctor Esparrago, Sacchi, Roberto Carlos... fueron algunos de los protagonistas.
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| Doble de entrenadores y zona mixta de La Voz de Cádiz del 29 de agosto de 2005 |

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